QUIÉN SOY
Como no os sorprenderá, me llamo Bea y soy psicóloga General Sanitaria. Utilizo un enfoque conductual y mi compromiso es claro: ayudarte a entender lo que te pasa, por qué te pasa y, sobre todo, qué podemos hacer con eso. Trabajo desde una mirada basada en la evidencia, pero con los pies cómodamente puestos en lo humano, lo cotidiano y lo real.
Mi estilo terapéutico es respetuoso, cercano y directo. No me limito a escuchar: me involucro, te acompaño y te invito a hacer cambios concretos que tengan sentido para tu vida. Creo en el poder de observarnos sin juicio, de detectar patrones, de intervenir con claridad. No todo es introspección profunda: muchas veces, el cambio empieza con registrar una conducta, con nombrar lo que duele, o con hacer algo distinto aunque sea incómodo.
Trabajo desde el presente, sin perder de vista tu historia, pero con un enfoque orientado al hacer. Porque entender está bien, pero actuar cambia las cosas.

¿QUÉ ME GUÍA COMO TERAPEUTA?

Compromiso con el cambio
Creo firmemente en el potencial de cada persona para cambiar y mejorar su calidad de vida. Acompaño a mis pacientes en cada paso del proceso terapéutico con constancia, enfoque y apoyo profesional.
Presencia plena
Estar completamente disponible durante cada sesión, ofreciendo atención genuina y sin distracciones.
Empatía y respeto
Entiendo que cada persona tiene una historia única. Escucho sin juicio, creo espacios seguros y trabajo desde el respeto absoluto por las experiencias, emociones y procesos de cada paciente
Dar sentido al malestar
No intento tapar lo que duele. En vez de eso, trabajo para entender por qué está ahí, qué dice de ti, y cómo puede transformarse en algo útil para tu vida.
Autonomía personal
Mi objetivo no es que dependas de la terapia, sino que desarrolles herramientas para enfrentar tus retos con autonomía.
Mi papel no es decirte lo que tienes que hacer, ni rescatarte. Es acompañarte con respeto mientras tú encuentras tus propios caminos. Confío en tu capacidad, incluso cuando tú aún no la ves.
Vínculo real, no mecánico
No creo en intervenciones automáticas ni guiones prefabricados. Cada proceso es único, y el vínculo que se crea en terapia es un espacio vivo, honesto y humano. La confianza no se impone, se construye.
